miércoles, 30 de junio de 2010

J.W. Anderson

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La verdad es que nunca me he sentido especialmente atraída por la moda masculina. No quiero decir que no me fije en cómo visten los hombres, ni que no me guste ver que tienen estilo, lo que quiero decir es que a la hora de diseñar, nunca me he sentido atraída hacía este género. Hasta ahora, creo que había excusado este sentimiento diciendo que es porque me parecía aburrida, ya que así como con una mujer hay infinitas posibilidades y siluetas, con un hombre, siempre acabas cayendo en lo mismo.
Sin embargo, cenando hoy en una terraza y contemplando asombrada los pantalones de gasa negra, rejilla y seda morada de un tío que pasaba por allí, me he dado cuenta de que en realidad huyo del diseño de moda masculina porque me supone un reto, demasiado complicado tal vez.
¿Y dónde esta la complejidad? (espero que os preguntéis los que hayáis seguido leyendo hasta esta frase), pues bien, ésta reside en que si eres demasiado creativa, queda "raro", por llamarlo de alguna forma, pero si simplificas, incurres en la misma historia de siempre: pantalón, camisa, chaqueta, corbata...
Parece mentira, pero he llegado a la conclusión de que en pleno siglo XXI el hombre todavía no se ha liberado, necesita de una Coco Chanel con bigote para marcarle el camino a seguir.
Es por todo esto, por lo que cuando he visto el trabajo de J.W. Anderson, no he podido más que admirarlo. Al menos alguien comienza a atreverse con algo un poco diferente...
Tal vez un día me atreva...
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The Saint + The Assassin - J W Anderson from J W Anderson on Vimeo.

2 comentarios:

  1. Tienes toda la razón, la moda masculina supone un reto en el sentido de que está prácticamente todo por inventar y diseñar! Pero es complicada su implantación en la calle, aunque supongo que pensaban lo mismo las que vieron por primera vez a Coco con pantalones..

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  2. Quizá es porque los hombres buscan las inspiración y el arte en otros campos, llegando hasta a descuidar la impresión que marca su forma de vestir o en el mejor de los casos, vestir pero sin siquiera sentirse cómodos con su estilo.
    Puede que tengas razón, y aún no haya llegado ninguno de esos iconos capaz de demoler cualquier prejuicio sobre el vestir...

    Pero bueno, por lo menos seguimos recordando cómo y lo que marcó Coco, y me parece buena idea :)

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