viernes, 18 de diciembre de 2009

Fun fun fun


Todavía no sé cómo me hacen sentir. Ambos recuerdos, los luminosos y los oscuros, se entremezclan y me generan confusión. Odio lo masivo, pero dentro de la masa, están los detalles, como las luces blancas (me niego a aceptar las de colores), las mentiras aún no descubiertas que te hacen feliz, los mercados de artesanía, las horas "libres", el frío que colorea de rojo salpicado las mejillas, los chocolates calientes...
Pero es triste. Y no me gusta verme obligada a ser mejor, justo ahora, porque sí, porque toca. Me niego.
Creo que son más melancólicas, porque recuerdan la soledad eterna del ser humano. los sueños no cumplidos, las propuestas que jamás se realizarán, al igual que las del año anterior.
Pero se que siempre queda soñar, y tal vez, entre tanto ruido de cascabel y campana, quede tiempo. Para eso siempre queda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada