miércoles, 11 de noviembre de 2009

Twoday oneday



No importa cuánta gente pueda o sepa disfrutar del momento, ni las colas para comprar pizza, ni siquiera el frío o el calor o las naúseas. Tu sabes que estás allí, en primera fila, como siempre, porque sabes que es algo sin lo que no podrías vivir. A veces, incluso cierras los ojos para disfrutarla más. No entiendes demasiado bien por qué, ya que las notas llevan siempre el mismo vestido, pero cuando tus pestañas se bajan, das paso a la imaginación, y no hay nada más vivo, que lo que nace y muere en ti.



Ahí estuvimos.

2 comentarios:

  1. JÓDER
    con cuanta precision has sabido describir nuestra escapada salmantina no?
    puf
    genial ija, genial

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  2. arggg las esperas por las pizzas....allí te vi!
    ;)

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